
Siéntate a mi lado,
no temas que no te reconozca,
tu cógeme de la mano y mírame.
Cuéntame la historia de mi vida,
Aunque que no recuerde,
mi propio pasado .
Háblame del frio invierno,
de la nieve de los tejados.
Dime que un día volveré a ver,
los cerezos helados.
No contengas tu lágrima,
No sabré que cae por mi.
Pídeme que cierre los ojos,
Que apriete fuerte mis parpados.
Quizás así mi alma suspire,
Quizás así recuerde.
Enséñame fotos,
Aunque no las pueda ver.
Solo te pido que me sigas hablando,
cuando yo ya no te esté escuchando
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